Se registran herrajes y marquetería para mantener la configuración histórica. Se fotografía y se etiquetan las piezas con su posición exacta. Este registro facilita futuras intervenciones y evita que se pierda la relación entre elementos decorativos y la estructura.
También se analizan posibles sustituciones por piezas equivalentes si la original está deteriorada más allá de la reparación. La elección se hace con criterios de compatibilidad y minimalismo visual.
Limpieza y reparación de superficies
Las superficies se limpian con productos suaves para no agredir barnices o incrustaciones. Si hay oxidación en herrajes, se eliminan de forma controlada y se protegen con tratamientos que previenen nuevas manchas. Las reparaciones superficiales buscan recuperar la continuidad visual sin ocultar la historia.
Para marquetería, se realizan rellenados ligeros y, cuando procede, pequeñas reintegraciones de la veta para que la composición vuelva a leerse correctamente. Cada acción se planifica para no comprometer la integridad de la pieza.
Reintegración de piezas y fijación
Las piezas recuperadas o sustituidas se montan en su posición original con fijaciones adecuadas para evitar futuros desplazamientos. Se revisa la tensión de cada unión y se utilizan adhesivos compatibles con madera y barnices para garantizar durabilidad.
Finalmente, se verifica que la marquetería y los herrajes funcionen armónicamente con la pieza restaurada, manteniendo la coherencia de líneas y estilos. Todo se documenta para futuras referencias.

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